Al termino de mi carrera como Ingeniero en Sistemas Computacionales lo último que pasaba por mi mente era trabajar como docente mi interés estaba en desenvolverme en los lugares donde pudiera aplicar todo lo referente a mi carrera como gestión de redes, base de datos, programar, que se yo; todo lo que me involucrara con lo que tanto me gusta, trabaje en programas de gobierno y en algunas empresas dedicadas a las redes y me gustaba muchisimo mi trabajo pero curiosamente también surgió una oferta de impartir 2 clases al día en un colegio particular de nivel medio superior y como no le vi dificultad acepte.
Curiosamente al termino de una de mis contratos temporales me encontraba desempleada y por casualidad alguien me menciona un interinato en el CETis el cual no me llamo mucho la atención pues yo no quería trabajar de tiempo completo como docente y eran 30 horas. me dio pena con la persona que me recomendó no asistir a la entrevista y a la media hora siguiente el trabajo ya era mio.
a partir de ese momento, ya casi 7 años, sigo trabajando cojo docente y después de todo lo vivido he aprendido que es uno de los trabajos que mas satisfacción me ha dejado pues es un aprendizaje diario y una retroalimentación mutua entre mis estudiantes y yo, el trabajar con ellos y compartir sus cosas, el ver su energía y sus ganas de hacer tantas cosas me hacen sentir llena de vida y de energía también a mi.
Me siento tan afortunada de estar en este camino de la docencia aportando lo mejor de mi y tratando de ser mejor cada día.
Hola Lety
ResponderEliminarAl parecer a la mayoría de los profesores nos sucede de manera similar, no nos imaginamos desenvolvernos como docentes y de repente cuando nos damos cuenta ya estamos inmersos en el mundo de la docencia que nos enamora y le encontramos el sentido tan importante que tiene.
Sigue manteniendo el mismo entusiasmo que tienes en tus clases, eso es una manera de propiciar en los jóvenes una manera de sentirse motivados en la clase.
Saludos.